miércoles, 17 de febrero de 2010

miércoles, 10 de febrero de 2010

Hemisferios

Hay quienes se pierden en la crítica, son severos y afirman desde su peculiar de vista. La gente por lo general se coloca en un hemisferio. Desde allí toma algunas ideas ajenas, algo de comida, fórmulas y palabras favoritas… entonces ataca y se defienden y se dedica a decir quién es, qué hace, de qué vive. Hay quienes nunca asumen una postura y van como las hojas con el viento: siempre alguien más tiene la culpa de lo que les pasa, porque ellos no se mueven a voluntad propia. Hay otros que cuestionan sus propias ideas, y las enfrentan, y se crean cada día: viven para descubrir. Otros sólo duermen y se olvidan de su nombre, de la noche y el día.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Fragmento

Tiempo para pensar lo mismo… a veces es necesario soltarse y dejar de sentirse un ser ubicuo. Se gira con el universo como un trozo más de materia aunque se tengan tantas ganas de explotar para crear otra vertiente en la vida, para crear una realidad que sea tan apegada a la de la propia imaginación. Pero a veces esa realidad sólo puede existir en el pensamiento… Y así existe…

Del desempleo

Van casi tres días de lluvias y nublado denso que no permite ver el sol. Termino del mes de enero para dar cuenta de que no se tiene trabajo aún. Ahora se ha descubierto que no se está lo suficientemente preparado como para competir con quienes egresaron de la misma carrera y no se han desprendido de un puesto por años, o han adornado su curriculum con distinciones de prestigiosas instituciones educativas… En la ciudad se escala por puntos, por estudios, por logros… Al decidirse a encontrar un empleo cualquiera se descubre que no se contrata un licenciado para un puesto que puede desempeñar alguien que terminó la secundaria. Y no es que se le tenga mucha confianza a los títulos. Iniciar un negocio propio no es cosa que cualquier desempleado pueda contemplar: bien, preparar algún alimento que le sabe quedar bueno es de las mejores opciones. Pensar en emigrar es una buena fantasía: hasta se ven paisajes helados y restaurantes abarrotados de gabachos o europeos. Cada semana se tiene el firme propósito de llegar al viernes con un buen empleo: justamente remunerado y que deje tiempo para hacer lo que en realidad le importa… Sacar para comer pues, y para que la angustia no mantenga la cabeza bloqueada. Pero en una ciudad grande en la que la gente se pelea por puestos mal pagados eso es un sueño. La lluvia no cesa. Comienzan a venir ideas absurdas. La producción creativa se ve disminuida. En fin, en estos suelos debe pasar algo, o se quedará esperando por años a que la lluvia termine.

martes, 2 de febrero de 2010

Compartir la muerte de a poquito

hacer con el aliento último uno solo anticipado

Partirse la razón en un beso