domingo, 18 de abril de 2010

A veces se crece. Se deja de ser niño cuando muere una ilusión.

Cuando eso pasa queda acostumbrarse.

Ponerse a dibujar o salir a correr en el tráfico del mediodía

Beber chocolate caliente e inflar globos hasta quedar adolorido

No pensar en los años

Ni mirar las arrugas ni las fotografías

Anoche mientas tu vomitabas tinta negra

Yo escupía tejidos

Era tan voluptuosa aquella escena

sangre

desazón

tecleo en una máquina vieja