miércoles, 27 de diciembre de 2017

Nota en papel arrugado



Voy a estar allí, te digo, cuando la luna te ilumine en la tranquilidad de la noche
Cuando un ave cante justo frente a tu puerta, de esa puerta que guarda tu corazón quieto, tu sangre precisa bombeando tus excitaciones, tus graves o no tan graves molestias.
Te diré que el tiempo ha pasado, que me siento desconcertada, que no logro recordar.
Que todo fue una broma, que habitábamos otros espacios muy cercanos a la fantasía.
Te diré que somos amigos, en las lunas, en la espera, bajo estas luces que nos permitan vernos y brindar una vez más como siempre, como antes que estúpidamente poníamos freno a nuestras palabras o nos atacábamos dulcemente.
Te diré que me perdones, que sólo debí desearte luz y bien, apoyarte con toda mi energía
Estoy en ese cuadro pequeño dentro de una caja, en una nota escrita.
Te diré que me acompañes, que nos tumbemos juntos a mirar el cielo, a intentar soñar, porque –no sé qué me pasa- ya no sueño. Me dediqué a coleccionar fantasías... intento obligarlas a ellas a estar conmigo como si fuesen la promesa, la esperanza eterna. Y allí, poco a poco se van al olvido. Te diré que vuelvas, que estaré contigo.

martes, 26 de diciembre de 2017

Clóset

Supongo que hay que ignorar muchas cosas para no carcomerse
para ver por sí misma

La gente como una mancha que va creciendo en el mundo
a lo largo de la vida de otras personas que desean no verla


la gente ignora a otra gente, a la que cree que nada le ofrece
a la que cree distinta
la gente no quiere ver su propia locura
y se detiene a contemplar a otra
con vida especialmente lujosa
especialmente abundante

se huye a sí misma
guarda la definición de la otra con la palabra "respeto"
en letras pequeñitas
en algún espacio muerto en el clóset

si es que tiene clóset
si es que puede recordar
que sí, también hay otra gente

viernes, 15 de diciembre de 2017

Muertito



Liberar. Sumérjase en un mar tranquilo, donde no haya muchas olas. Que la temperatura sea agradable para su cuerpo. Que pueda permanecer en posición de muertito por algunos minutos, es importante que no tenga pendiente de nada: ni de las llaves o la cartera, ni de los niños, ni de su pareja, que mientras usted finge hacerse el muerto o la muerta, estará viendo otros cuerpos y teniendo otras fantasías. Que eso no le importe, es cabeza ajena. Una vez que se haya liberado de esos agentes exteriores tan amenazantes deje que el agua le meza, cierre los ojos y respire a su ritmo, sin obligarse a nada, abra los ojos y si el sol no es demasiado deslumbrante observe el cielo, ojalá haya algunas nubes en ese momento que le permitan contemplar las formas tercas, tan reconfortantes. Entonces quizás mientras olvide lo externo, más agua se vuelva, más se confunda con la sal y una sus ojos al cielo. Pida o perdónese, como mejor le venga. Encuentre la paz en la textura del agua bendita… cambie, intente salir diferente, aproveche que puede pensar, que tiene la fortuna de flotar, de sentir el agua del mar, de ser consciente, de que el sol le encandile y le arda la piel. Usted es sensación, los sentimientos con la sal se limpian… aproveche para llorar si desea hacerlo, se volverá entonces totalidad, con todos los elementos que su mente alcance a dilucidar. Siéntase libre y recuerde que las cadenas pueden hundirle.

martes, 5 de septiembre de 2017

Columna 13: La insipidez del verano



Estuve ausente, sí. Anunciando mí distanciamiento con las letras quizás. En un momento pensé en borrarlo todo, cualquier archivo, este blog y cualquier nota dejada en los dos cuadernos que utilizo aquí. Pensé en olvidarme… y lo hice. Me concentré en dormir todo lo posible para no remover emociones. Escribir para mí es el lazo con la vida: cuando no lo hago ando como un alma en pena, perdida, deambulando a tientas por el mundo y centrándome en asuntos de forma compulsiva quizás; intentando descifrar los componentes captados por la nariz tras la lluvia… mirando detenidamente el comportamiento de una planta, cada día… prestando atención al propio cuerpo y a sus sensaciones premonitorias. El detenerse en un mismo comportamiento por algunos días, como desempeñando un papel que tuviese cierta coherencia… a sabiendas de que no es lo que en realidad se siente, se está creando un velo de una emoción distinta.

Cuando no escribo me pierdo en la rutina con la palabrería desperdiciada en relaciones superficiales, luego me enamoro de una sonrisa, de unas manos, de una forma particular de mirar… porque son impulsos arcaicos para mantenernos con vida. Después, recuerdo que no estoy aquí sólo para contemplar y que no me interesa sufrir, que muchas veces juego en las relaciones desempeñando personajes en respuesta al otro y dejo que las líneas se vayan trazando en relación al deseo ajeno, -es allí donde se instala mi goce- es un camino sencillo del disfrute de confirmar lo que hará otra persona. La vida está llena de lugares comunes y en ese análisis que he tenido a lo largo de los años, en este resumen de lo que las relaciones entre los humanos son, me trato de convencer de que lo hice por la literatura, por mero trabajo de campo, de que tengo una sonrisa para todos los personajes que gozan de absorber la energía y el tiempo ajenos… y que espero -eso no lo puedo evitar- una vuelta de tuerca,  alguien a quien no pueda leer con tanta facilidad. Alguien que me sorprenda. Por ahora vuelvo. Despierto.  

miércoles, 26 de julio de 2017

Columna 12: Tipología del amor -segunda parte- (Notas al pie de página)



Los amores que dejaron de provocar que temblemos.
No puede ser fácil encontrar el amor. El amor se encuentra por casualidad, cuando menos lo tenemos pensado, en donde menos lo imaginamos. Nos hace preguntarnos qué pasó, o por qué ella o él… pero en realidad no queda mucho tiempo para reflexionarlo sino hasta que se ha desplegado completamente después de ese choque. Otras veces cuando dos almas necesitadas de lo mismo se encuentran sin más se entregan, sólo han coincidido sus necesidades, sus neurosis se vuelven una, bien fuerte, bien ciega que los lleva a tientas por el mundo golpeándose con las esquinas de la cama, atragantándose de licor que se les escurre a borbotones por los orificios nasales. Esos golpes les dolerán a ambos, comenzaran a sentir que les falta el aire, ahogados uno del otro en algún momento uno de los dos se soltará del viaje y tomará oxígeno en alguna otra habitación donde el colchón sea quizás de agua, suave y sin esquinas.
Pero en estos tiempos del tetra pack, en estos tiempos en los que apretamos un botón y “eliminamos” a una persona de nuestras vidas todos esos amores, todas esas locuras son controladas por el sistema… uno ya no puede morir de amor. Es ridículo.

lunes, 24 de julio de 2017

Columna 12: Tipología del amor -segunda parte-



El amor está cambiando con la evolución humana atravesada por máquinas, por el dinero. Ahora no puede frenarse, nos transformamos en la sociedad, en las necesidades del grupo, luego algunos que no puedan morirán como siempre en estos casos de adaptación.
Nos conformamos con el amor que nos toca vivir, las personas más sensibles se enamoran incluso de la luz de luna que filtra por las nubes para iluminar el mar como un reflector. Se enamoran de quien no les ama: siempre y cuando les haga sentir vivos.
El amor se vive en las sociedades occidentales capitalistas como un acuerdo, al firmar un papel y acordar ciertos puntos de antemano; como un pecado o travesura, cuando se engaña a la pareja y se crea otro mundo de misterio que permite al enamorado sentir libertad y prorrumpir la desobediencia a la sociedad con sus funestas reglas a la que fue entregado desde su concepción. Para otros ni siquiera se vive, ni siquiera les alcanza a permear, sólo se trata de sentir placer, el placer que se ha segmentado y se ha puesto como un “bien” acumulable; "colecciono alteros de placer", tantos culos han pasado por aquí, pero he olvidado a quienes les pertenecían. El amor evoluciona convertido en mensajes colectivos de 140 caractéres, resumen de los deseos a deber, estupidez de los sensibles, al amor muere junto con la condena de la descomposición social.