miércoles, 3 de febrero de 2010

Del desempleo

Van casi tres días de lluvias y nublado denso que no permite ver el sol. Termino del mes de enero para dar cuenta de que no se tiene trabajo aún. Ahora se ha descubierto que no se está lo suficientemente preparado como para competir con quienes egresaron de la misma carrera y no se han desprendido de un puesto por años, o han adornado su curriculum con distinciones de prestigiosas instituciones educativas… En la ciudad se escala por puntos, por estudios, por logros… Al decidirse a encontrar un empleo cualquiera se descubre que no se contrata un licenciado para un puesto que puede desempeñar alguien que terminó la secundaria. Y no es que se le tenga mucha confianza a los títulos. Iniciar un negocio propio no es cosa que cualquier desempleado pueda contemplar: bien, preparar algún alimento que le sabe quedar bueno es de las mejores opciones. Pensar en emigrar es una buena fantasía: hasta se ven paisajes helados y restaurantes abarrotados de gabachos o europeos. Cada semana se tiene el firme propósito de llegar al viernes con un buen empleo: justamente remunerado y que deje tiempo para hacer lo que en realidad le importa… Sacar para comer pues, y para que la angustia no mantenga la cabeza bloqueada. Pero en una ciudad grande en la que la gente se pelea por puestos mal pagados eso es un sueño. La lluvia no cesa. Comienzan a venir ideas absurdas. La producción creativa se ve disminuida. En fin, en estos suelos debe pasar algo, o se quedará esperando por años a que la lluvia termine.

1 comentario:

Jorge Enrique dijo...

Más que ese triste despertar entre gotas de agua,cómo lágrimas en el Ocaso;
Más que esa selva de asfalto, plena de bestias hambrientas devorando todo a su paso;
Más que ese vacío que desgarra las entrañas al no probar un solo bocado;
Más que esa impotencia frustrante y devorante, que mata, y aniquila a cada rato;
Más, pero mucho más... que todo esto,................
Ese amigo que apuñala por la espalda, sin jamás llevar cuenta del daño;
Que ha logrado indiferente que esos actos incesantes tan nefastos,
y mis lágrimas ardientes al caer sobre mi corazón confiado;
Paren ese palpitar, que muestra mi corazón, finalmente ya parando;
de bombear la sangre mía, hacia ese amor tan lindo y atesorado.
Ya no existen más palabras, pues mi boca para él, su sonido ha clausurado;
y en consciente claridad, ya tan sólo miraré a un pedazo de pelmazo;
Que presume ser mi amigo, cuando ni siquiera sabe demostrarlo;
Que detrás de su mirada ,siempre esconde que solo es un resentido; que debajo de ese estiércol, que a los lados sin cesar va derramando;
y esa boca que tan solo ,lo vive escupiendo en pedazos.
Solo quema su apariencia con cuanto hombre se ha cruzado;
Mientras sigue su trayecto, por la vida al compás y tambaleando,
Con esa alma; que debajo, solo esconde a un gran fracaso
con el que pretende dar abono a su espíritu contaminado.
Esa planta tan dañina, y venenosa, que según lo ha sustentando,
poco a poco finalmente acabará de envenenarlo:
Y cómo el cerdo vuelve al lodo, y el perro a tragar su vómito;
Todo eso que me diste, a ti regresará de algún modo.

PARA TI, SUJETO INDESIGNABLE , PUES NI DE ESO ERES DIGNO
QUE MI BOCA SE HAGA MUDA, SI ME ATREVO A HABLAR CONTIGO
Y QUE POR SIEMPRE RECUERDES QUE FUISTE TAN SOLO, UN EFÍMERO AMIGO.