Ojalá pudiera describir lo que ocurrió esta noche. El pasaje al acto preciso. Bola de cebo, tira de baba con sangre, llanto descarrilado y urgencia por desaparecer. Ojalá pudiera describirlo. Solo siento que envejecí 100 años. Que pasaron todas las imágenes de una fracción cualquiera del tiempo, dejando sus zanjas, sus agujeros como en la arena. Ojalá pudiera describirlo, pero me inunda la soledad ajena. Toda la verdad del deseo ajeno que expectorante oculta mi singularidad. No somos eso que decimos, no somos eso que pensamos. Ojalá pudiera explicar cómo ese agujero ocasiona que naveguemos una y otra vez en la periferia, evitando hundirnos. Ojalá pudiera explicar que ese agujero me conduce a mi propia locura, o mi propio olvidarme de mi ser en el mundo y sucumbir al infinito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario