Me veía desde fuera,
me imaginaba que faltaba poco, muy poco.
Me sentía un cuerpo solamente un cuerpo, ahogaba el grito, ahogaba la emoción.
En qué lugar quedaba, -me lo preguntaba-. Me sentí más sola y más rota.
No sé explicarlo de otra manera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario