domingo, 10 de enero de 2010

Cuando da lo mismo uno y otro día

No, nada igual… nunca es nada igual… yo creo que es posible estar ligado a alguien más sin conocerlo, y sentir, y pensar en unión intima. También se pueden alcanzar estados de euforia jamás experimentados… sólo basta inhalar profundamente y dejar que el aire se revuelque en los rincones del propio cuerpo. Es completamente cierto que la vida corre con un suspiro. Y si todo marcha bien, podremos vernos unos a otros como una muestra del caos del universo… Una explosión descomunal de partículas vituperinas. A veces puede escucharse el grito agudo de cada uno, se nota al reír y al sollozar, y su función es la de conservar la fuerza, para alargar la vida lo más posible…

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