viernes, 26 de abril de 2013

Del vicio

A veces se va el sueño, así nada más no pueden cerrarse los ojos. Luego me parece que envejezco de golpe en esas horas en que doy vueltas en la cama. He logrado quitarme algunos vicios de juventud, me he vuelto aburrida según lo que pensaba entonces, porque los creía parte de la fiesta. El cigarro, por ejemplo, que imaginaba consumiéndose en mi escritorio junto a mi máquina de escribir y montones de papeles en desorden, que en algún momento fue protesta o berrinche, ahora me lastima la garganta, tan sólo pensar en su olor me provoca ganas de vomitar. El alcohol que me ha distraído en reuniones insoportables, que me acompañó con llanto y mocos y que creí seria mi fiel compañero hasta mi muerte ahora me quema el estómago, me causa problemas de memoria –prácticamente no recuerdo nada de lo que hablo o hago, sin llegar a estar muy ebria- , insomnio e hinchazón. Parece que mi cuerpo nunca pudo acostumbrarse a los excesos. Ahora el café, que venero en su aroma como en su cultivo, cosecha y preparación, me provoca náusea e insomnio – en realidad casi todo me afecta al sueño- cosa que me preocupa porque trabajo con la puntualidad, la cual me encantaría sacar de mi vida como hice ya con la televisión, el celular, las redes sociales y las relaciones de compromiso. 

Supongo que se trata de una abreacción... para luego encontrarse solo y desarmado y ver qué se puede hacer con eso: con un pedazo de tabla, una red para pescar, una hoja y lápiz, un martillo. Una nube.

-El hombre se olvida de quién es y deja de pensarse, embaucándose en una vorágine. Se ve en el espejo y no puede con ello, se compra ropa y maquillaje, se va al cirujano. Hablo de la clases. Cuestión de clases. Con otra suerte pensaríamos qué comer y se nos iría el sueño y la vida misma por el hambruna. Se vale pues el ser humano de dispositivos que le distraigan, porque no se soporta… Luego, repentinamente la vida se habrá ido y deseará vivir por lo menos un lunes más. Sólo para respirar, mirar, reír y amar.-

Hoy decidí no dar más vueltas en la cama, renunciar al insomnio, despertar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Interesante.