Voy a estar allí, te digo, cuando la
luna te ilumine en la tranquilidad de la noche
Cuando un ave cante justo frente a tu puerta, de esa puerta que guarda tu corazón quieto, tu sangre precisa
bombeando tus excitaciones, tus graves o no tan graves
molestias.
Te diré que el tiempo ha pasado, que
me siento desconcertada, que no logro recordar.
Que todo fue una broma, que
habitábamos otros espacios muy cercanos a la fantasía.
Te diré que somos amigos, en las
lunas, en la espera, bajo estas luces que nos permitan vernos y brindar una vez
más como siempre, como antes que estúpidamente poníamos freno a nuestras
palabras o nos atacábamos dulcemente.
Te diré que me perdones, que sólo debí
desearte luz y bien, apoyarte con toda mi energía
Estoy en ese cuadro pequeño dentro de
una caja, en una nota escrita.
Te diré que me acompañes, que nos
tumbemos juntos a mirar el cielo, a intentar soñar, porque –no sé qué me pasa- ya no sueño. Me dediqué a coleccionar fantasías... intento
obligarlas a ellas a estar conmigo como si fuesen la promesa, la esperanza
eterna. Y allí, poco a poco se van al olvido. Te diré que vuelvas, que estaré contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario