Con el tiempo, con los días he aprendido a guardar silencio. No tengo ganas de discutir, no tengo ganas de exponer mis puntos de vista, eso se ha degradado. Cada día me parece que avance, aunque no lo haga, aunque parezca que retroceda. Cada día me dan menos ganas de hablar y de existir. Solo aprecio las bendiciones que se me conceden e intento hacer lo mejor que puedo, en silencio. No me interesa defenderme ni tomar una postura. Nunca me interesó. Menos ahora que dudo que existo, que dudo sobre mi estado de ánimo, que dudo de mis sueños que tuve. Ahora debo volverme en el ámbito laboral, serena y práctica. En los demás no interesa mucho. No hay novedades. Supongo que en algún momento lo hubo. Supongo que en algún momento eso fue parte de mis ilusiones. Me interesa escuchar a los otros y guardo una clara imagen como fotografía. Si yo contará cuan estúpido es el entorno en el que me encuentro, apuesto a que no me lo creerían. Y para esto, afortunadamente se que todo pasa y solo será un recuerdo medio nebuloso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario