lunes, 21 de marzo de 2022

Agotarse

Más bien como que no tengo derechos. Más bien atada con mi voz silenciada y todo apagado, incluso el hambre y el deseo. Sin llorar, sin quejarme. Sin ilusionarme. Todo ha tenido que ser abandonado. No sé por qué pero seguro hay una razón. Por ahora no quiero pensar. Y ya sabes, bebo, trabajo en un día que no debería. Callo. No sé por qué. Solo no quiero hablar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario