jueves, 18 de diciembre de 2008

Ánimas

Sólo en la noche campanas del ganado, comunidades de grillos que celebran a la luna. El mar, tan cercano, no se escucha. No es posible caminar ya por los espacios rígidos que ensombrecen las flores de cuando en cuando ... No es posible respirar el ácido de los pinos en este lugar tan seco. Hay silencio en las salas del paraíso, hay tanto mutismo. Dios salve a estas tierras , rehiletes de agua, listones en movimiento, espuma blanca que escupe el mar en su revuelo, en sus caricias de ternura para la arena...

1 comentario:

Jorge Angeles dijo...

Me parece que tu literatura es muy de mujer sin que sea "femenina". Muy de mujer porque te detalla en lo singular. Muy de mujer porque te revelas, al mismo tiempo que te ocultas en las palabras. Tu literatura deja un misterio, un deseo de no abandonar tus palabras sino de vestirse uno de ellas