Estuve ausente, sí. Anunciando mí
distanciamiento con las letras quizás. En un momento pensé en borrarlo todo,
cualquier archivo, este blog y cualquier nota dejada en los dos cuadernos que
utilizo aquí. Pensé en olvidarme… y lo hice. Me concentré en dormir todo lo posible para no remover emociones. Escribir
para mí es el lazo con la vida: cuando no lo hago ando como un alma en pena,
perdida, deambulando a tientas por el mundo y centrándome en asuntos de forma
compulsiva quizás; intentando descifrar los componentes captados por la nariz
tras la lluvia… mirando detenidamente el comportamiento de una planta, cada día…
prestando atención al propio cuerpo y a sus sensaciones premonitorias. El detenerse
en un mismo comportamiento por algunos días, como desempeñando un papel que
tuviese cierta coherencia… a sabiendas de que no es lo que en realidad se
siente, se está creando un velo de una emoción distinta.
Cuando no escribo me pierdo en la
rutina con la palabrería desperdiciada en relaciones superficiales, luego me
enamoro de una sonrisa, de unas manos, de una forma particular de mirar… porque
son impulsos arcaicos para mantenernos con vida. Después, recuerdo que no estoy aquí
sólo para contemplar y que no me interesa sufrir, que muchas veces juego en las
relaciones desempeñando personajes en respuesta al otro y dejo que las líneas
se vayan trazando en relación al deseo ajeno, -es allí donde se instala mi goce-
es un camino sencillo del disfrute de confirmar lo que hará otra persona. La
vida está llena de lugares comunes y en ese análisis que he tenido a lo largo
de los años, en este resumen de lo que las relaciones entre los humanos son, me
trato de convencer de que lo hice por la literatura, por mero trabajo de campo,
de que tengo una sonrisa para todos los personajes que gozan de absorber la
energía y el tiempo ajenos… y que espero -eso no lo puedo evitar- una vuelta de
tuerca, alguien a quien no pueda leer
con tanta facilidad. Alguien que me sorprenda. Por ahora vuelvo. Despierto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario